El impacto de la obesidad abdominal y la resistencia a la insulina
La obesidad abdominal no solo es grasa acumulada; es metabólicamente activa. Esta grasa genera resistencia a la insulina, lo que provoca que el cuerpo retenga más sodio y agua, aumentando el volumen sanguíneo. En pacientes con obesidad mórbida, este ciclo se vuelve crónico, forzando a las arterias a trabajar con una tensión constante que las debilita progresivamente.